La alianza internacional entre Kia Corporation y la organización neerlandesa sin ánimo de lucro The Ocean Cleanup sumó un caso de éxito comprobado en América Latina. A través de su emblemático Programa 30 Ciudades, la iniciativa seleccionó a Ciudad de Panamá como modelo regional de intervención urbana para detener el flujo de desechos plásticos en los ríos antes de que alcancen el océano Pacífico.
Durante el mes de julio, una comitiva integrada por aliados estratégicos, especialistas técnicos y medios de comunicación recorrió las cuencas panameñas para constatar en el terreno la operación de los sistemas, entrevistar a las comunidades beneficiadas y medir los indicadores ambientales del proyecto.
El reto ambiental en la costa panameña
De acuerdo con cifras del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), Ciudad de Panamá genera más de 41.000 toneladas de residuos plásticos al año. Por su ubicación geográfica sobre la ribera del Pacífico, esta contaminación impacta de forma directa ecosistemas de alta fragilidad ecológica, tales como bosques de manglares y corredores marinos esenciales para la fauna silvestre.
Para contener esta problemática, The Ocean Cleanup estableció una cooperación con las autoridades nacionales y municipales, articulada sobre el terreno con la organización ambiental panameña Marea Verde dentro del denominado Proyecto ‘Seven Basins’. La estrategia se apoya en dos barreras fluviales automatizadas de extracción de residuos:
- Interceptor 022: Operativo en el cauce de Río Abajo.
- Interceptor 025: Instalado para contener el flujo de desechos en el Río Matías Hernández.
Ambos dispositivos están reduciendo de manera medible la basura que desemboca en la Bahía de Panamá, con planes de extender estas defensas ecológicas a otros cinco afluentes clave, acompañados de talleres de pedagogía ciudadana para disminuir la generación de plásticos desde el origen.
Metas cuantitativas del Proyecto ‘Seven Basins’
La intervención coordinada en las cuencas de la capital panameña se fijó objetivos de alto impacto:
- Frenar más de 800.000 kilogramos de basura al año antes de su llegada al mar.
- Recuperar un mínimo de 100.000 kilogramos de plástico virgen y degradado por año.
- Preservar un entorno costero saludable para el tránsito de más de dos millones de aves migratorias.
- Restaurar y proteger más de 30 kilómetros de línea costera y manglares.
- Mejorar las condiciones sanitarias y de vida de las comunidades asentadas en las riberas intermedias.
“La colaboración de Kia con The Ocean Cleanup demuestra nuestro compromiso con la responsabilidad ambiental. Ciudad de Panamá ejemplifica cómo la innovación, la colaboración y la responsabilidad corporativa pueden proteger nuestros océanos y preservar la biodiversidad. Estamos orgullosos de apoyar este trabajo transformador y esperamos expandirlo por toda la región”, aseguró Steve Lee, presidente de la sede regional de Kia para Centro y Sudamérica.
Por su parte, James Patterson, responsable de Panamá en The Ocean Cleanup, enfatizó: “Con el apoyo de Kia, nuestro trabajo en Panamá es un ejemplo contundente de cómo la experiencia global y el compromiso local pueden unirse para ofrecer soluciones que protejan ecosistemas vitales. Al combinar tecnología innovadora con conocimiento práctico, no solo detenemos el plástico en su origen, sino que estamos creando un modelo para ciudades y océanos más limpios y saludables”.
Kia como socio global: movilidad eléctrica y economía circular
La alianza estratégica entre Kia y The Ocean Cleanup —formalizada en 2022 y con proyección de vigencia hasta 2031— opera bajo la figura de Global Mission Partner. En este marco, el fabricante automotriz suministra respaldo financiero, apoya labores de I+D y provee flotas de movilidad limpia en tierra, habiendo entregado recientemente unidades de sus modelos EV3 y EV4 para la base de operaciones de la organización en Róterdam, Países Bajos.
Asimismo, la colaboración trasciende la labor de recolección para insertarse en la cadena de suministro industrial de Kia mediante soluciones de economía circular. Un ejemplo directo es el accesorio de revestimiento para el maletero del Kia EV3, fabricado con un 40 % de plástico reciclado proveniente de la Gran Mancha de Basura del Pacífico (Great Pacific Garbage Patch), 35 % de elastómero termoplástico vulcanizado (TPV) y 25 % de aditivos inorgánicos, cuyo lanzamiento está previsto para finales de este año en mercados seleccionados.
A nivel planetario, The Ocean Cleanup ya ha evitado que más de 60 millones de kilogramos de basura ingresen a los mares del mundo, manteniendo como meta global reducir en un 90 % la contaminación por plásticos flotantes en los océanos para el año 2040.








