En un contexto donde el cambio climático, el estrés hídrico y el aumento del consumo energético son cada vez más evidentes, los hábitos dentro del hogar se han convertido en una pieza clave para reducir el impacto ambiental. Hoy, más que grandes transformaciones, el reto está en adoptar pequeñas acciones cotidianas que realmente hagan la diferencia.
En Colombia, el consumo de recursos en los hogares sigue siendo alto. Según cifras del Informe Sectorial de Acueducto y Alcantarillado 2024, el consumo promedio residencial alcanza los 10.950 litros de agua mensuales por hogar. Además, los hogares representan cerca del 43% del consumo total de energía eléctrica del país, impulsado principalmente por electrodomésticos, refrigeración y lavado.
De acuerdo con mabe, actividades diarias como ducharse, lavar ropa o utilizar electrodomésticos constantemente concentran gran parte del gasto de agua y energía, evidenciando la importancia de implementar prácticas más eficientes.
Sin embargo, el desafío no es únicamente consumir menos, sino cambiar la manera en que se usan los recursos. Datos del DANE muestran que muchas prácticas sostenibles aún tienen baja adopción en el país: solo el 33,4% de los hogares reutiliza agua, el 20,6% recolecta agua lluvia y apenas el 14,9% utiliza economizadores en duchas o griferías.
Ante este panorama, expertos de mabe compartieron algunas acciones simples que pueden ayudar a construir hogares más sostenibles:
- Reutilizar agua para actividades de limpieza cuando sea posible.
- Utilizar lavadoras y electrodomésticos con cargas completas.
- Desconectar aparatos que no estén en uso para evitar el consumo fantasma de energía.
- Cerrar la llave mientras se cepillan los dientes o se lava la loza.
- Reparar fugas de agua rápidamente.
- Reducir el tiempo en la ducha.
- Separar residuos reciclables y fomentar la reutilización.
- Utilizar detergentes de forma responsable.
- Apostar por tecnologías que optimicen agua y energía.
La tecnología también empieza a jugar un papel importante en este cambio. Un ejemplo es Aqua Saver Green, tecnología desarrollada por mabe para sus lavadoras, diseñada para optimizar automáticamente el consumo de agua y energía según la carga utilizada. Según la compañía, esta solución puede representar hasta un 76% de ahorro de agua y un 56% de ahorro energético.
Además del impacto ambiental positivo, incorporar electrodomésticos más eficientes también puede ayudar a reducir significativamente los gastos mensuales en servicios públicos.
La sostenibilidad en casa ya no es un concepto lejano. Hoy comienza con decisiones simples, hábitos conscientes y el uso inteligente de tecnologías que permitan un mejor aprovechamiento de los recursos.









