Poner a prueba las capacidades reales de la movilidad libre de emisiones en una geografía tan compleja como la colombiana fue el desafío asumido por la marca automotriz Chery, al culminar con éxito la Ruta Eléctrica por Colombia. A bordo de un Chery iCAR 03, la travesía totalizó 5.500 kilómetros durante 29 días continuos, consolidándose como la expedición 100 % eléctrica más extensa registrada y documentada hasta la fecha por un fabricante de vehículos en el territorio nacional.

Desarrollada en alianza con los equipos especializados de Almanejo y Viviendo Verde, la ruta conectó diversas regiones del país, uniendo puntos geográficos distantes como Pasto e Ipiales en el sur, atravesando el Eje Cafetero y Medellín, hasta llegar al Caribe en Cartagena, Santa Marta y Mompox.

El propósito central del recorrido no apuntaba a marcar un récord ideal de consumo sobre papel, sino a someter al vehículo a las exigencias auténticas de la red vial nacional: ascensos prolongados en cordillera, cambios drásticos de altitud, etapas con jornadas de más de 600 kilómetros y altas temperaturas en climas costeros.

Más allá de la ficha técnica: gestionar la energía en la geografía colombiana

Uno de los principales balances técnicos dejados por la expedición es que realizar viajes de larga distancia sin combustible en Colombia es plenamente viable, aunque exige una transformación en la relación entre el conductor y el trayecto. La autonomía deja de ser un número fijo para convertirse en un parámetro variable dependiente de la topografía, el clima y los hábitos de manejo.

  • Topografía y regeneración: Durante los ascensos montañosos pronunciados el gasto de batería aumenta significativamente; no obstante, en los descensos prolongados los sistemas de freno regenerativo del iCAR 03 permitieron recuperar fracciones considerables de energía.
  • Clima y confort: En zonas cálidas de la costa y el valle interandino, el funcionamiento continuo del aire acondicionado sumó variables adicionales a la administración del rango utilizable.
  • Planeación activa: El reto principal radicó en integrar las paradas estratégicas a la rutina del viaje, calculando el kilometraje restante de forma anticipada.

“Durante mucho tiempo la conversación sobre vehículos eléctricos se ha concentrado en una cifra: la autonomía. Esta ruta nos mostró que el cambio es mucho más profundo. Viajar eléctrico implica entender mejor nuestros recorridos, aprender a gestionar la energía y planear de una manera diferente. No queríamos hacer una demostración perfecta, sino vivir la experiencia tal como la viviría cualquier persona que quisiera salir hoy a recorrer Colombia en un vehículo eléctrico”, destacó Paola Andrea Vivas, directora de Marketing para Chery en Colombia.

Diagnóstico de la infraestructura de carga nacional

El trayecto permitió evaluar sobre el terreno el estado actual de los corredores de recarga en el país. Si bien hoy existen redes que hacen posible enlazar los principales centros urbanos e intermunicipales, factores como la distancia entre puntos, las velocidades de entrega de energía (carga lenta vs. rápida), la disponibilidad en horas pico y la precisión de las aplicaciones de geolocalización de electrolineras continúan siendo variables clave para definir cada etapa.

Lejos de presentarse como una barrera definitiva, el ejercicio reflejó la etapa de transición que atraviesa Colombia, donde la tecnología y autonomía de los nuevos modelos avanza de forma paralela al desarrollo y maduración paulatina de la infraestructura de soporte energético.

Serie documental: la experiencia sin filtros

Toda la logística, los momentos de incertidumbre ante la disponibilidad de cargadores y las soluciones adoptadas en carretera quedaron registrados en una serie documental de ocho episodios producida por Almanejo y Viviendo Verde, la cual ya se encuentra disponible en sus canales oficiales de YouTube, además de resúmenes especiales difundidos en los canales digitales de Chery Colombia.

El contenido profundiza en las preguntas habituales de los usuarios: el impacto de la montaña en la batería, la localización de puntos de recarga y el paso de la promesa teórica a la conducción real. Al término de las cuatro semanas de expedición, el fabricante concluye que el desafío ya no radica en demostrar si es posible cruzar Colombia en un vehículo 100 % eléctrico, sino en acelerar las soluciones para que cada vez resulte un proceso más ágil, predecible y accesible para todos los usuarios.

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