En Colombia, donde la lluvia, el tráfico y las vías irregulares hacen parte del día a día, el estado de las llantas es clave para la seguridad vial. Más allá de lo visible, el desgaste del labrado reduce funciones esenciales que protegen al conductor, especialmente en frenadas y curvas sobre pavimento mojado.

La banda de rodamiento no es un simple diseño: es un sistema que permite agarre, estabilidad y evacuación de agua. Cuando su profundidad disminuye, también lo hace la capacidad de respuesta ante situaciones de riesgo, aumentando la probabilidad de deslizamientos y pérdida de control.

De acuerdo con Continental, el labrado está pensado para adaptarse a condiciones como lluvias intensas, calor urbano y trayectos mixtos. Sin embargo, toda esa tecnología se degrada con el uso, incluso si la llanta aún parece “en buen estado”.

Las señales de alerta son claras: indicadores de desgaste al límite, dibujo irregular o neumáticos con varios años de uso. En un entorno tan exigente como el colombiano, revisar las llantas no es un detalle menor: es una decisión directa sobre seguridad, control y confianza al volante.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí