Después de varias horas jugando la Beta de Call of Duty: Modern Warfare 4 en PC, hay una sensación difícil de ignorar: Infinity Ward parece haber entendido que la saga necesitaba recuperar parte de su identidad. El nuevo movimiento, el gunplay, el diseño de los enfrentamientos y una filosofía más enfocada en el combate terrestre hacen que MW4 se sienta diferente a sus predecesores, aunque todavía existen problemas que deberán resolverse antes del lanzamiento.

Hay franquicias que ya no necesitan presentación y Call of Duty es probablemente una de ellas. Durante años, la saga de Activision ha conseguido convertirse en una referencia dentro de los shooters en primera persona, pero también ha atravesado momentos en los que la comunidad comenzó a preguntarse hacia dónde estaba llevando la compañía a una de sus propiedades más importantes.

Después de varias entregas con opiniones divididas, Modern Warfare 4 llega con una responsabilidad considerable: demostrar que Infinity Ward todavía puede recuperar esa sensación que hizo tan importante a la subsaga Modern Warfare.

Y después de probar la Beta en PC, nuestra conclusión inicial es bastante clara: hay razones para ser optimistas, pero todavía no estamos frente al Call of Duty perfecto.

La Beta está funcionando como una prueba a gran escala antes del lanzamiento del juego completo, previsto para el 23 de octubre de 2026. El primer fin de semana de acceso anticipado comenzó el 21 de agosto y se extiende hasta el 25, mientras que la Beta abierta llegará del 28 de agosto al 1 de septiembre.

Y precisamente por tratarse de una Beta, hay que hacer una aclaración importante: muchas de las cosas que estamos evaluando pueden cambiar.

Una Beta que realmente se siente como una prueba

Lo primero que nos llamó la atención de Modern Warfare 4 es que Infinity Ward parece estar utilizando esta Beta para probar cambios importantes y no simplemente para mostrar una versión prácticamente terminada del producto.

Desde el lanzamiento del acceso anticipado, el estudio ya ha realizado ajustes basados en los comentarios de los jugadores. Entre ellos se encuentra una reducción del volumen de los pasos y cambios en la letalidad de algunas armas, además de la incorporación de contenido adicional como el mapa Cachette y el modo Inflation.

Esto es importante porque uno de los grandes debates alrededor de cualquier Call of Duty moderno es si realmente escucha a su comunidad.

En este caso, al menos durante esta Beta, la respuesta parece ser sí.

El movimiento: probablemente el cambio que más se nota

Si hay un elemento que define nuestra experiencia con MW4, es el movimiento.

Infinity Ward decidió adoptar una filosofía de combate que mantiene al jugador en tierra, pero que al mismo tiempo ofrece mucha más libertad para desplazarse por los escenarios.

No estamos ante un movimiento exageradamente acrobático ni ante un sistema que convierta cada enfrentamiento en una carrera imposible de seguir.

La sensación es diferente.

Es rápido, pero controlado.

El sistema permite enlazar movimientos de una manera mucho más natural. Por ejemplo, el Mantle Slide & Momentum permite pasar de trepar a deslizarse conservando el impulso. También tenemos Mantle Steering, que permite controlar mejor nuestra dirección mientras trepamos, además de nuevas posibilidades como Supine Slide, Pipe Climb, Fast Pipe Slide, Hang Shimmy y Hang Lean.

Sobre el papel pueden parecer nombres técnicos, pero jugando se entiende rápidamente por qué tienen importancia.

El movimiento hace que los enfrentamientos tengan más posibilidades.

Un jugador que conoce el mapa puede utilizar una ventana, una baranda, una tubería o una estructura para cambiar rápidamente su posición.

Pero hay algo que agradecemos especialmente: no parece que el juego quiera convertir el movimiento en el protagonista absoluto de cada enfrentamiento.

Esto lo diferencia de otras etapas recientes de la franquicia.

Y para quienes venimos jugando Call of Duty desde hace años, esa sensación de tener movilidad sin sentir que estamos jugando un videojuego completamente distinto resulta bastante agradable.

El Mobility Course es más importante de lo que parece

Una de las mejores decisiones de Infinity Ward fue incluir el Mobility Course.

Al principio puede parecer simplemente un tutorial, pero termina funcionando como una especie de campo de entrenamiento para entender el nuevo sistema.

El circuito permite practicar las diferentes mecánicas y competir contra el cronómetro, con calificaciones que van desde C- hasta S.

Y recomendamos hacerlo antes de entrar directamente al multijugador.

¿Por qué?

Porque después de dominar el sistema de movimiento, las partidas cambian.

Uno empieza a utilizar rutas que inicialmente ni siquiera había considerado.

El gunplay: aquí está el corazón de Modern Warfare 4

Pero ningún Call of Duty puede sostenerse solamente con movimiento.

El verdadero protagonista tiene que ser el arma.

Y aquí encontramos uno de los puntos más sólidos de la Beta.

Infinity Ward está utilizando una tecnología que denomina Ballistic Authority, diseñada para unificar diferentes elementos relacionados con la precisión, manejo físico de las armas, propagación del audio, visibilidad y percepción del combate.

En la práctica, lo que buscamos es una sensación sencilla:

disparar tiene que sentirse bien.

Y sí, las armas tienen ese peso y esa respuesta que esperamos de un Modern Warfare.

El retroceso es suficientemente perceptible para que cada arma tenga personalidad, pero no hasta el punto de convertir el control en una pelea permanente contra el mouse.

También se siente importante la construcción de las clases.

Tenemos nuevas herramientas como Apex Attachments, accesorios específicos que buscan darle características diferentes a cada arma, además de Gunny, un sistema que ayuda a construir configuraciones de manera más rápida.

Esto puede ser especialmente útil para jugadores que no quieren pasar horas analizando estadísticas.

Para los que sí disfrutamos hacerlo, evidentemente, Gunsmith sigue siendo uno de los lugares donde probablemente vamos a pasar demasiado tiempo.

¿El problema? El TTK

Aquí tenemos uno de los aspectos más discutidos de la Beta.

Durante las primeras horas, la sensación de algunos enfrentamientos era que determinadas armas podían eliminar demasiado rápido.

El time-to-kill —el tiempo necesario para acabar con un enemigo— generó críticas entre los jugadores, y precisamente por eso Infinity Ward ya realizó ajustes sobre la letalidad de determinadas armas.

Desde nuestra perspectiva, este es un aspecto que todavía necesita equilibrio.

Un Call of Duty puede ser rápido.

Debe ser rápido.

Pero existe una diferencia entre un juego que premia los buenos reflejos y uno en el que algunos enfrentamientos terminan antes de que realmente tengas oportunidad de reaccionar.

Esperamos que Infinity Ward continúe ajustando este apartado antes del lanzamiento.

Los mapas: una mezcla interesante

La Beta presenta diferentes escenarios y, dependiendo del modo, la experiencia cambia bastante.

Entre los mapas iniciales encontramos Rooftops, Silkworm, Transit 213 y Kill Block, mientras que las actualizaciones posteriores ampliaron el contenido disponible.

Y aquí encontramos otra de las decisiones interesantes de Infinity Ward.

Los mapas buscan ofrecer espacios para diferentes tipos de jugadores.

Hay zonas donde el combate es frenético y cercano, pero también existen espacios donde controlar las líneas de visión y utilizar correctamente las coberturas resulta fundamental.

Kill Block merece una mención especial

Este mapa es particularmente interesante porque utiliza una estructura dinámica con numerosas combinaciones de distribución.

Además, incorpora secciones inspiradas en mapas clásicos de la franquicia, incluyendo referencias a escenarios conocidos como Crash, Highrise y Shoot House.

La idea es que cada partida tenga pequeñas variaciones.

Esto puede convertirse en una herramienta importante para combatir uno de los problemas tradicionales de los shooters competitivos: aprenderse un mapa hasta el punto de convertirlo en una fórmula.

Los modos de juego: no todo es Team Deathmatch

Por supuesto, tenemos los clásicos.

Team Deathmatch, Domination, Hardpoint y Kill Confirmed continúan siendo parte fundamental de la experiencia.

Y funcionan como uno esperaría.

Pero los nuevos modos son los que intentan darle personalidad a MW4.

Hijack

En este modo tenemos que transportar el Data Spike hasta la estación de comunicación enemiga para detonarlo.

Es una propuesta que obliga a moverse y coordinarse.

Inflation

Este modo nos pareció particularmente interesante.

Los jugadores consiguen dinero eliminando rivales y quienes acumulan mayores cantidades pasan a convertirse en objetivos de alto valor.

Eso crea una dinámica bastante interesante:

¿Sigues buscando eliminaciones o intentas sobrevivir con lo que ya tienes?

De repente, el jugador que domina la partida se convierte también en el jugador que todos quieren encontrar.

Ground War vuelve a llevar la escala a otro nivel

Para quienes prefieren enfrentamientos más grandes, está Ground War: Combat Outpost.

Aquí entramos en combates de 24 contra 24, con vehículos y objetivos que obligan a pensar más allá de las eliminaciones individuales.

La posibilidad de utilizar tanques ligeros y helicópteros modifica completamente la dinámica.

No es simplemente un Team Deathmatch gigante.

El control del territorio adquiere una importancia mucho mayor.

Y es precisamente en estos momentos donde Modern Warfare 4 demuestra que no quiere limitarse a repetir la fórmula tradicional de 6v6.

Y sí, también probamos la Campaña

Una de las grandes sorpresas de esta Beta es que por primera vez en la historia de la franquicia se incluye una misión completa de campaña en una Beta.

La misión “Atrincherados” nos lleva a participar en un asalto relacionado con la protección de una central nuclear.

Aunque una sola misión no permite juzgar una campaña completa, sí sirve para comprobar hacia dónde está apuntando Infinity Ward.

Y aquí preferimos mantener cierta cautela.

La campaña tiene elementos interesantes, pero todavía no queremos sacar conclusiones definitivas sobre una experiencia narrativa que no hemos podido jugar completa.

Lo que sí podemos decir es que la misión deja mejores sensaciones de las que esperábamos.

Incluso algunos medios especializados que probaron previamente el juego han destacado que la campaña podría terminar siendo uno de los elementos más interesantes del paquete final.

Modern Warfare 4 en PC: ¿qué tal funciona?

Aquí es donde queríamos detenernos especialmente.

La versión de PC requiere como mínimo:

  • Windows 10 de 64 bits.
  • Ryzen 5 1600 o Core i5-8400.
  • 12 GB de RAM.
  • RX 470, GTX 970/1060 o Intel Arc A580.
  • SSD.
  • DirectX 12.

Para jugar con las especificaciones recomendadas, Activision plantea Windows 11, Ryzen 5 3600 o Core i7-9700K, 16 GB de RAM y una RX 6600 XT, RTX 3060 o Arc B580.

Pero hay un requisito que ha generado bastante conversación:

TPM 2.0 y Secure Boot son obligatorios para jugar los modos online en PC.

La medida está relacionada con RICOCHET Anti-Cheat y con las medidas de seguridad utilizadas para dificultar determinadas formas de manipulación del sistema.

Esto puede resultar molesto para algunos jugadores, especialmente aquellos con equipos antiguos o configuraciones que nunca han tenido activadas estas funciones.

Rendimiento: el SSD ya no es opcional

Otro aspecto que nos parece importante es que Activision exige SSD.

Y tiene sentido.

Modern Warfare 4 es un juego que constantemente mueve grandes cantidades de información, y la transición hacia escenarios más complejos y actualizaciones frecuentes hace que un disco mecánico resulte cada vez menos adecuado.

En PC también encontramos herramientas pensadas para reducir los tiempos de espera, incluyendo Shader Preloading, que prepara los sombreadores antes de iniciar el juego para disminuir interrupciones gráficas.

La compañía también ha trabajado para que las actualizaciones puedan aplicarse con menos reinicios de la aplicación.

Eso último puede parecer una característica menor, pero cualquiera que haya jugado Call of Duty durante los últimos años sabe lo frustrante que puede ser abrir el juego y descubrir que tenemos que esperar una actualización antes de poder jugar.

¿Y la optimización?

Aquí somos más prudentes.

La Beta todavía está en proceso de ajustes y la experiencia puede variar muchísimo dependiendo del hardware.

Por eso no tendría sentido decir que MW4 está perfectamente optimizado o que funciona mal en todos los equipos.

Lo que sí podemos destacar es que los requisitos recomendados no parecen especialmente elevados para un lanzamiento AAA de 2026, aunque el rendimiento final dependerá de resolución, calidad gráfica, escalado y tasa de refresco.

Para PC, además, el verdadero objetivo debería ser conseguir una experiencia estable.

En un juego competitivo preferimos 120 FPS estables antes que una calidad gráfica espectacular con caídas constantes.

¿Es realmente mejor que Modern Warfare 3?

Aquí entramos en terreno subjetivo.

Para nosotros, sí hay una diferencia.

Modern Warfare 3 terminó dejando una sensación bastante irregular. Tenía buenas ideas, pero nunca terminó de sentirse como ese gran salto que muchos esperábamos.

Modern Warfare 4, en cambio, parece tener una dirección más definida.

No intenta competir directamente con el movimiento exagerado de otras entregas.

Tampoco busca convertirse en un simulador.

Lo que intenta hacer es encontrar un punto intermedio:

movimiento rápido + combate terrestre + armas con peso + mapas dinámicos.

Y esa combinación funciona.

¿Y Black Ops?

Esta comparación es inevitable.

Black Ops ha ido construyendo una identidad propia basada en una movilidad más agresiva y en sistemas que, dependiendo de la entrega, han permitido enfrentamientos mucho más verticales.

Modern Warfare 4 parece querer recuperar el espacio que siempre ha caracterizado a Modern Warfare:

más táctico, más militar y más pesado, pero sin convertirse en lento.

De hecho, algunas impresiones de medios especializados han destacado precisamente esa combinación entre la acción rápida asociada a Black Ops y una mayor profundidad táctica de Modern Warfare.

Y creemos que esa puede ser la clave del juego.

Lo que más nos gustó

Después de jugar la Beta, nuestros puntos favoritos son:

1. El nuevo movimiento
Es rápido, pero mantiene una sensación bastante controlada.

2. El gunplay
Las armas tienen una respuesta contundente y satisfactoria.

3. La variedad de modos
No todo depende del clásico 6v6.

4. El Mobility Course
Una excelente manera de entender el nuevo sistema.

5. Kill Block
La idea de modificar la estructura del mapa aporta variedad.

6. Ground War
Los enfrentamientos grandes siguen siendo una excelente alternativa.

7. La posibilidad de probar una misión de campaña
Es una buena manera de mostrar parte del producto completo.

8. La respuesta a los comentarios
Que Infinity Ward ya esté ajustando pasos y armas durante la Beta es una señal positiva.

Lo que todavía debe mejorar

Pero tampoco vamos a decir que todo es perfecto.

1. El TTK necesita más equilibrio.

2. El audio de los pasos todavía requiere trabajo, aunque ya recibió ajustes.

3. Algunos enfrentamientos pueden sentirse demasiado caóticos.

4. La personalización puede resultar abrumadora para nuevos jugadores.

5. La experiencia de PC todavía necesita ser evaluada durante más tiempo y con diferentes configuraciones.

6. Falta comprobar la experiencia completa.

Esto último es fundamental.

La Beta es solamente una parte de Modern Warfare 4.

Todavía necesitamos ver cómo funcionan completamente la campaña, el contenido posterior al lanzamiento, Warzone, la progresión definitiva, el equilibrio de armas y, especialmente, cómo se comporta el juego cuando llegue la enorme cantidad de jugadores del lanzamiento.

Nuestro veredicto como gamers

Y aquí queremos cerrar la reseña desde un punto de vista diferente.

Nosotros hemos jugado prácticamente todas las generaciones de Call of Duty.

Hemos pasado por Call of Duty 4: Modern Warfare, World at War, Modern Warfare 2, Black Ops, Modern Warfare 3, las diferentes etapas de Warzone y las entregas que vinieron después.

Por eso nuestra expectativa con Modern Warfare 4 no era simplemente tener otro Call of Duty.

Queríamos volver a sentir esa sensación de “una partida más”.

Y después de jugar esta Beta, tenemos que reconocer algo:

Modern Warfare 4 nos volvió a despertar esa sensación.

No porque sea perfecto.

No porque haya reinventado completamente Call of Duty.

Y mucho menos porque todos sus problemas estén solucionados.

Sino porque parece entender algo que la franquicia había olvidado por momentos:

no siempre necesitas cambiarlo todo para hacer que Call of Duty vuelva a sentirse especial.

A veces necesitas perfeccionar lo que ya funciona.

El movimiento tiene más libertad.

Las armas se sienten contundentes.

Los enfrentamientos son rápidos.

Los mapas ofrecen posibilidades.

Los nuevos modos aportan variedad.

Y, sobre todo, hay una identidad mucho más clara.

Nuestra mayor preocupación ahora no es la Beta.

Es el juego completo.

Porque Infinity Ward tiene una base muy buena entre manos, pero tendrá que mantener el equilibrio cuando lleguen todas las armas, mapas, progresión, contenido adicional, Warzone y la inevitable búsqueda de la nueva “meta”.

Si consiguen mantener esta filosofía y escuchar lo que está diciendo la comunidad, podemos estar ante uno de los Modern Warfare más interesantes de los últimos años.

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