La llegada del sistema de pagos inmediatos Bre-B marca uno de los hitos de transformación más significativos para el sector financiero y comercial de Colombia en los últimos años. Siguiendo una trayectoria semejante a la experimentada con el éxito de PIX en Brasil, esta infraestructura busca trascender las transferencias persona a persona (P2P) para redefinir el intercambio de valor en el comercio físico, las compras digitales y los cobros corporativos.

De acuerdo con el análisis de la plataforma global de orquestación de pagos Yuno, la verdadera relevancia de Bre-B no radica únicamente en la inmediatez de la liquidación, sino en su capacidad para catalizar un mercado abierto, interoperable y diversificado.

El fin del monopolio del plástico: la era del modelo multirriel

Frente al debate tradicional sobre si un medio de pago sustituirá a los existentes, los expertos proyectan un esquema de convivencia e integración tecnológica.

“La conversación ya no es si un método de pago reemplazará a otro. El futuro será multirriel: tarjetas, pagos cuenta a cuenta, billeteras digitales y otros métodos convivirán para responder a las diferentes necesidades de los consumidores y comercios”, puntualizó Walter Campos, General Manager LATAM de Yuno.

En el caso colombiano, la meta es que los pagos cuenta a cuenta (A2A) e instantáneos penetren de forma progresiva las compras del día a día en tiendas de barrio, grandes superficies, pasarelas de comercio electrónico y, en una fase posterior, esquemas de suscripción y pagos recurrentes.

El reto operativo: de aceptar pagos a orquestar ecosistemas

La proliferación de opciones de pago introduce a su vez mayores desafíos de gestión para las empresas. La convivencia de diversas normativas, integraciones técnicas dispersas y múltiples procesadores eleva la fricción operativa.

“Hoy el desafío ya no consiste únicamente en aceptar pagos. El verdadero reto es administrar de forma eficiente un ecosistema donde conviven múltiples rieles, proveedores y tecnologías. La flexibilidad se convierte en una ventaja competitiva”, explicó Campos.

Ante esta complejidad, las herramientas de orquestación de pagos se convierten en una pieza crítica de infraestructura. Estas plataformas permiten que comercios, instituciones bancarias y fintech centralicen todos los métodos de pago bajo una sola integración, reduciendo costos técnicos y elevando las tasas efectivas de aprobación.

Inteligencia artificial para maximizar la conversión y mitigar el fraude

La adopción de Bre-B coincide con la aceleración de herramientas de inteligencia artificial aplicadas a los flujos transaccionales. Actualmente, los motores de IA analizan volúmenes masivos de datos para:

  • Enrutamiento inteligente: Dirigir cada pago hacia el procesador o riel con mayor probabilidad de éxito según el perfil de la transacción.
  • Recuperación de ventas: Rescatar pagos rechazados por falsos positivos o problemas de conectividad temporal.
  • Seguridad en tiempo real: Detectar patrones de fraude sin agregar fricción innecesaria al usuario final.

“La inteligencia artificial está permitiendo tomar decisiones en tiempo real sobre millones de transacciones. Esto ayuda a reducir la fricción, aumentar la conversión y ofrecer experiencias de pago mucho más inteligentes”, añadió el vocero de Yuno.

El desarrollo de Bre-B abre una ventana de oportunidad para acelerar la inclusión y la competitividad en Colombia. En este nuevo entorno, la ventaja de comercios, bancos y fintech radicará en su capacidad de integrar rápidamente nuevas soluciones, interpretar datos en tiempo real y entregar experiencias de pago fluidas y seguras.

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