El avance del trabajo híbrido en Colombia cambió por completo la manera en que empresas y profesionales se conectan con la tecnología. Lo que comenzó como una solución temporal se convirtió en una pieza clave de la economía digital, impulsando una mayor inversión en computadores portátiles, herramientas de colaboración y soluciones de seguridad informática.
De acuerdo con cifras de la Cámara Colombiana de Informática y Telecomunicaciones, la demanda de infraestructura tecnológica corporativa creció un 15 % durante el último año. Este aumento reflejó la necesidad de las compañías por garantizar productividad, conectividad y protección de datos en modelos de trabajo remoto e híbrido.
La transformación digital también redefinió el papel de los dispositivos tecnológicos. Hoy, los trabajadores requieren equipos más inteligentes, capaces de ofrecer autonomía de batería, videollamadas con cancelación de ruido mediante inteligencia artificial y sistemas de seguridad biométrica que protejan la información empresarial desde cualquier lugar.
Empresas tecnológicas y fabricantes de hardware aceleraron el desarrollo de soluciones enfocadas en movilidad y resistencia. Líneas como ExpertBook y Vivobook apostaron por equipos más livianos, duraderos y preparados para largas jornadas multitarea, mientras que dispositivos especializados como ProArt respondieron al crecimiento de la economía creativa y del trabajo remoto para diseñadores y editores de contenido.
Para el sector tecnológico, la tendencia apunta hacia una integración más natural entre las personas y los dispositivos. Felipe Llano, PR Manager de ASUS para Colombia y Ecuador, aseguró que la industria ya no diseña computadores pensando únicamente en especificaciones técnicas, sino en ofrecer herramientas que se adapten a nuevas dinámicas laborales donde la flexibilidad y la seguridad son esenciales.
La proyección para los próximos años indica que la inteligencia artificial seguirá fortaleciendo el ecosistema del trabajo híbrido. Expertos consideran que la oficina del futuro dejará de depender de un espacio físico y estará impulsada por dispositivos cada vez más potentes, inteligentes y preparados para responder a las exigencias de una fuerza laboral que prioriza autonomía, eficiencia y conectividad permanente.









