La evolución del trabajo digital entró en una nueva etapa gracias a la llamada “tecnología invisible”, una tendencia que comenzó a ganar fuerza en las empresas que buscaban mejorar la productividad y reducir las interrupciones diarias. Un reciente estudio global de Lenovo reveló que las compañías apostaron por soluciones basadas en inteligencia artificial para anticipar fallas y ofrecer soporte automático sin afectar el ritmo de trabajo de los empleados.

El informe destacó que la mayoría de los trabajadores solo percibía la tecnología cuando ocurrían problemas técnicos o procesos lentos. Frente a este escenario, las organizaciones empezaron a implementar sistemas capaces de resolver incidentes antes de que impactaran las operaciones, creando entornos laborales más ágiles, eficientes y personalizados.

Según la investigación, el 79 % de los líderes de TI buscó construir experiencias digitales más fluidas y sin fricciones, aunque apenas una minoría logró implementar herramientas predictivas de manera completa. Esto evidenció la necesidad de modernizar los ecosistemas tecnológicos y acelerar la adopción de inteligencia artificial en el lugar de trabajo.

Rakshit Ghura, vicepresidente y gerente general de Digital Workplace Solutions de Lenovo, explicó que muchas compañías seguían limitadas por sistemas fragmentados y procesos manuales que afectaban la experiencia del empleado. El ejecutivo aseguró que la automatización inteligente permitió que los equipos se concentraran más en innovación, colaboración y desempeño, dejando atrás tareas repetitivas y reactivas.

El estudio también mostró que las empresas comenzaron a obtener beneficios importantes gracias a plataformas impulsadas por IA y modelos flexibles de suscripción tecnológica. Entre los resultados más destacados aparecieron mejoras en satisfacción de usuarios, reducción de costos de soporte y una disminución considerable en incidentes técnicos. Casos como el de Coventry University Group reflejaron cómo la modernización tecnológica también ayudó a reducir emisiones contaminantes y optimizar la gestión de dispositivos.

Expertos del sector coincidieron en que la inteligencia artificial no reemplazó el talento humano, sino que fortaleció el trabajo de los equipos tecnológicos. Sin embargo, desafíos como los altos costos, la falta de habilidades en IA y la complejidad de los sistemas siguieron siendo barreras para muchas compañías. Aun así, el concepto de “TI invisible” empezó a posicionarse como una de las principales apuestas para el futuro del trabajo híbrido y la transformación digital empresarial.

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