En Colombia, más de 6,5 millones de jóvenes practican videojuegos y durante vacaciones como diciembre y enero el tiempo frente a pantalla aumenta notablemente. Este crecimiento, impulsado por el auge de los Esports en Colombia, también ha encendido alertas sobre los riesgos de jugar sin control, desde el cansancio extremo hasta problemas de salud física y emocional.
Con el reconocimiento de los deportes electrónicos como disciplina oficial tras la Ley 2507 de 2025, el gaming dejó de ser solo entretenimiento. Hoy, quienes quieren destacar necesitan adoptar rutinas de entrenamiento gamer bien estructuradas, enfocadas no solo en jugar más, sino en hacerlo mejor y con equilibrio.
Expertos coinciden en que el progreso real depende de tres pilares: preparación física, estrategia y control emocional. Mantener buena postura, hacer pausas activas y dormir bien es tan importante como analizar partidas, estudiar rivales y aprender a manejar la presión en competencia.
“Más horas no significan más nivel; sin una rutina clara, solo se acumula cansancio y malos hábitos”, advierte Mario Agudelo, docente de Areandina Infinited y profesor del curso Entrenamiento Deportivo en los Deportes Electrónicos.
El mensaje es claro para los jóvenes gamers: el exceso no garantiza resultados. Una rutina equilibrada, con límites de tiempo, descanso y hábitos saludables, no solo mejora el rendimiento en los deportes electrónicos, sino que protege la salud y abre la puerta a un crecimiento sostenible dentro del competitivo mundo digital.









