San Victorino es uno de los lugares que mejor representa la fuerza del comercio popular en Bogotá. Durante décadas, sus calles y locales han sido punto de encuentro para comerciantes, compradores y emprendedores de todo el país. Ahora, uno de los principales centros comerciales tradicionales de la capital busca llevar esa fuerza al mundo digital.
Mercado Libre, la Alcaldía Mayor de Bogotá, a través de la Secretaría Distrital de Desarrollo Económico, y la Asociación de Comerciantes de San Victorino (Asosanvictorino) pusieron en marcha un nuevo centro de asesoramiento de atención, información y asesoría de Mercado Libre en San Victorino.
La iniciativa busca convertirse en un puente entre los negocios tradicionales y el comercio electrónico, ofreciendo acompañamiento presencial a los comerciantes que quieran comenzar a vender por internet o fortalecer una operación digital que ya tengan en marcha.
De las vitrinas de San Victorino a las ventas por internet
Uno de los principales retos para un comerciante que quiere entrar al comercio electrónico no necesariamente está en tener un producto atractivo. Muchas veces las dificultades aparecen al momento de entender cómo vender en línea, administrar publicaciones, manejar la logística, procesar pagos o llegar a clientes que están fuera de su zona habitual.
Precisamente ahí busca intervenir esta nueva alianza.
El centro ofrecerá asesorías presenciales relacionadas con comercio electrónico, logística y ventas digitales, con el objetivo de que los comerciantes puedan incorporar progresivamente nuevas herramientas a sus negocios.
La apuesta resulta especialmente relevante para San Victorino, un sector que durante décadas ha tenido una enorme influencia en el comercio popular colombiano y que ahora enfrenta el desafío de competir en un mercado donde la experiencia de compra ya no ocurre exclusivamente en una tienda física.
Domenico Barbato, gerente general de Mercado Libre Colombia, destacó que la compañía busca poner su infraestructura y experiencia tecnológica al servicio de los comerciantes.
La intención, en términos prácticos, es reducir algunas de las barreras que pueden impedir que un pequeño negocio dé el primer paso hacia internet.
Una oportunidad para las MiPymes
La transformación digital del comercio no significa necesariamente abandonar el establecimiento físico. Para muchos negocios, el verdadero potencial está en combinar ambos mundos.
Un comerciante puede continuar atendiendo a sus clientes en San Victorino mientras utiliza las plataformas digitales para llegar a compradores en otras ciudades del país.
Ese cambio puede ampliar considerablemente el mercado potencial de una tienda que tradicionalmente dependía del tráfico de personas que visitaban el sector.
De acuerdo con Mercado Libre, actualmente su ecosistema tiene un impacto directo en más de 43.600 PyMEs y 8 millones de usuarios en Colombia. Además, durante 2026 el número de pequeñas y medianas empresas integradas a la plataforma ha crecido un 45%.
Estos datos muestran por qué el comercio electrónico se ha convertido en una alternativa cada vez más relevante para los pequeños y medianos negocios.
El reto no es solamente vender
Uno de los puntos interesantes de esta iniciativa es que el acompañamiento no se limita a enseñar cómo publicar un producto.
El ecosistema de Mercado Libre integra diferentes etapas de una operación digital: venta, cobro, pagos y logística. Para un comerciante tradicional, entender cómo funcionan todos estos elementos puede ser tan importante como conseguir su primera venta por internet.
Por eso, las capacitaciones y asesorías presenciales pueden convertirse en una herramienta importante para aquellos empresarios que todavía encuentran dificultades para dar el salto digital.
La iniciativa también contempla beneficios comerciales destinados a facilitar las primeras operaciones digitales de los comerciantes.
Desde la perspectiva de la Secretaría Distrital de Desarrollo Económico, el proyecto hace parte de una estrategia más amplia para impulsar la modernización y formalización del comercio en Bogotá.
San Victorino también quiere competir en internet
La transformación de San Victorino tiene una particularidad: no parte de cero.
El sector ya cuenta con una enorme actividad comercial, una amplia variedad de productos y una comunidad de comerciantes con décadas de experiencia. El desafío consiste en trasladar parte de ese conocimiento a un escenario en el que las reglas son diferentes.
En internet, además del precio y el producto, entran en juego factores como las fotografías, las descripciones, la reputación del vendedor, los tiempos de entrega, la atención al cliente y la capacidad de gestionar pedidos.
Por eso, digitalizar un negocio no consiste simplemente en abrir una cuenta y comenzar a publicar productos. Implica aprender una nueva forma de relacionarse con los compradores.
Y precisamente ese acompañamiento es uno de los elementos que puede determinar si la digitalización termina convirtiéndose en una herramienta real de crecimiento o simplemente en otro canal que el comerciante abandona después de unas semanas.
Una alianza que puede cambiar la escala del comercio
Para Asosanvictorino, la llegada de Mercado Libre representa una oportunidad para que empresarios grandes, medianos y pequeños puedan ampliar sus canales de venta y llevar sus productos a compradores de diferentes regiones del país.
El potencial está en cambiar la escala.
Un negocio que tradicionalmente vende a las personas que llegan hasta San Victorino puede, mediante el comercio electrónico, encontrar clientes en Medellín, Cali, Barranquilla, Bucaramanga o cualquier otra ciudad donde exista demanda por sus productos.
Esto también puede ayudar a que la identidad comercial de San Victorino trascienda las calles del centro de Bogotá y tenga presencia permanente en el entorno digital.
El siguiente paso para el comercio bogotano
La apertura de este centro llega en un momento en el que la frontera entre comercio físico y digital es cada vez menos evidente.
Los consumidores buscan precios en internet antes de visitar una tienda, comparan productos desde el celular, realizan pagos digitales y esperan recibir sus compras rápidamente. Para los comerciantes, adaptarse a este comportamiento dejó de ser únicamente una cuestión de innovación y se convirtió en una necesidad competitiva.
La alianza entre Mercado Libre, la Alcaldía de Bogotá y Asosanvictorino apuesta precisamente por acelerar ese proceso entre los comerciantes de uno de los sectores comerciales más tradicionales de la ciudad.
El verdadero impacto de la iniciativa se verá con el tiempo y dependerá de cuántos comerciantes logren convertir las capacitaciones en negocios digitales sostenibles. Pero el mensaje es claro: San Victorino no busca dejar atrás su tradición comercial; busca llevarla a una nueva vitrina.
Y esa vitrina, cada vez más, está en internet.









