Colombia se convirtió en uno de los focos del cibercrimen financiero en la región. Un nuevo informe de Check Point Software revela que el país sufrió cinco grandes ciberataques en 2025, ubicándose como el sexto más amenazado de Latinoamérica. El cambio no es menor: los delincuentes digitales ahora mezclan intereses políticos con negocios ilegales, duplicando los incidentes en solo un año.
El reporte advierte que los ataques DDoS son hoy la principal arma digital. Estas ofensivas crecieron más del 100% y ya no buscan solo dinero, sino paralizar portales bancarios y sistemas de pago como forma de presión ideológica. En América, este tipo de ataque representa más de la mitad de los incidentes registrados contra el sector financiero.
Otro frente crítico es la filtración de datos y las fallas en la nube. Las brechas de información aumentaron un 73% en 2025, impulsadas por errores básicos como sistemas mal configurados y accesos sin control. Muchos de estos ataques pasan desapercibidos durante meses y provienen de actores difíciles de rastrear en la Deep y Dark Web.
Expertos de Check Point advierten que el sistema financiero latinoamericano enfrenta una nueva era de riesgo digital. La combinación de ransomware, robo de datos y fraude electrónico obliga a las entidades a reforzar su ciberseguridad, modernizar los sistemas de pago y mejorar la inteligencia antifraude para evitar que 2026 sea aún más crítico.









