Cada interacción con modelos de inteligencia artificial, transacción bancaria, compra digital o archivo alojado en la nube requiere un soporte físico fundamental: los centros de datos (data centers). Frente a esta creciente demanda de procesamiento, Bogotá se prepara para expandir significativamente su capacidad instalada: actualmente cuenta con 58 megavatios (MW) en operación y registra otros 300 MW en proyectos planeados, lo que representa un potencial de crecimiento superior al 500 % respecto a su infraestructura vigente, según el informe Americas Data Center H1 2026 Update elaborado por la firma de consultoría inmobiliaria Cushman & Wakefield.
La capacidad en MW mide la potencia eléctrica real disponible para abastecer servidores, sistemas de enfriamiento de alta densidad e infraestructura técnica. En el continente americano, el auge de la digitalización y el procesamiento de cargas de trabajo de IA han llevado la capacidad operativa a 50,3 GW, sumados a 37,7 GW en construcción, empujando los flujos de inversión más allá de los centros tecnológicos consolidados.
Diagnóstico del mercado en Bogotá y comparación en América Latina
La consultora ubica a Bogotá como un mercado secundario de centros de datos en las Américas, identificando en el distrito capital un total de 23 operadores, 30 instalaciones en funcionamiento y 56 MW actualmente en etapa de construcción.
Uno de los principales motores de esta transformación es el desarrollo de ODATA, que contempla un complejo de 120 MW, volumen que por sí solo duplica toda la capacidad activa actual de la ciudad.
En el contexto regional, Bogotá se encuentra en una etapa temprana frente a los líderes del sector, pero con uno de los mayores márgenes de expansión proyectada:
- São Paulo (Brasil): 661 MW operativos.
- Querétaro (México): 336 MW operativos.
- Santiago (Chile): 272 MW operativos.
- Bogotá (Colombia): 58 MW operativos (con 300 MW planeados).
Si la cartera de proyectos en fase de planificación se concreta, la capital colombiana superaría los 350 MW de capacidad instalada, posicionándose a la par de los mercados líderes de la región. Asimismo, proyecciones de la firma de análisis Arizton estiman que el mercado general de data centers en Colombia pasará de US$450 millones en 2025 a US$1.440 millones para 2031, con Bogotá consolidada como el principal destino de radicación de capital tecnológico.
“Bogotá todavía tiene una escala menor frente a los grandes mercados internacionales, pero los proyectos previstos muestran que existe interés por ampliar su infraestructura digital. La oportunidad ahora está en generar las condiciones necesarias para que esa capacidad proyectada pueda efectivamente construirse y entrar en operación”, señaló Juan Delgado, Gerente General de Cushman & Wakefield Colombia.
La energía como factor crítico para la economía digital
El reporte advierte que el desarrollo de centros de datos en el continente ya no está limitado únicamente por la consecución de predios o terrenos industriales, sino por el acceso confiable y continuo a energía eléctrica.
En plazas maduras como Silicon Valley, la saturación de las redes de transmisión eléctrica se ha convertido en la principal traba para autorizar nuevos desarrollos, empujando a los operadores a diseñar alternativas de autogeneración y almacenamiento renovable. Para Bogotá, garantizar el avance del pipeline exigirá coordinar la estabilidad de las redes eléctricas locales, agilidad regulatoria y esquemas de conectividad de fibra óptica de baja latencia.
“Un data center ya no puede analizarse únicamente desde el inmueble. Hoy la decisión pasa por entender si una ubicación tiene energía, conectividad y capacidad para crecer en el largo plazo. Esa preparación será cada vez más importante para las ciudades que quieran atraer inversión vinculada con la economía digital y la inteligencia artificial”, concluyó Delgado.









