En el mundo del gaming, hay una nueva moda que no necesita gráficos de última generación ni grandes presupuestos: los juegos friendslop. Estos títulos independientes y de bajo costo se han convertido en los favoritos de streamers y grupos de amigos que solo buscan pasar un buen rato entre caos, risas y desastres inesperados.
El concepto nació como una broma en redes, pero rápidamente se volvió un fenómeno real. Juegos como Lethal Company, Content Warning o R.E.P.O. demostraron que no hace falta una gran historia para divertir: basta con amigos dispuestos a cooperar (o fracasar) juntos. Como explicó Silvio García, director regional de Acer para Colombia y México, “el verdadero poder del gaming está en las conexiones que genera, no solo en la pantalla, sino entre las personas”.
El auge de los friendslop comenzó cuando streamers de Twitch y YouTube mostraron momentos hilarantes en títulos como Lethal Company, donde el terror y la comedia se mezclan a partes iguales. Su bajo precio, mecánicas simples y caos impredecible los convirtieron en contenido viral en TikTok y otras plataformas. Hoy, estudios como Aggro Crab o Embers siguen esa fórmula con juegos como Peak o Murky Divers, diseñados para vivir en grupo y reír sin parar.
Más que un género, los friendslop representan una nueva forma de entender los videojuegos: experiencias cortas, accesibles y sociales que priorizan la diversión compartida sobre la competencia. En un momento donde el streaming y los clips marcan tendencia, estos títulos económicos se han ganado su lugar como los juegos más divertidos del momento.









