El sector retail vive un momento decisivo. Tras años de fuerte inversión en transformación digital, los comercios están cambiando el enfoque: ya no se trata de sumar más tecnología, sino de organizarla y sacarle verdadero provecho. Así lo revela el Kyndryl Readiness Report 2025, que también refleja esta tendencia en Colombia, donde el comercio minorista avanza impulsado por consumidores más exigentes, comercio digital y uso de datos e inteligencia artificial.
La presión viene de todos los frentes. Aunque las ventas online crecen, más del 80% de las compras aún se hacen en tiendas físicas, lo que obliga a los retailers a mejorar inventarios, logística y experiencia del cliente. El reto está en eliminar la fricción entre lo físico y lo digital, integrando procesos para responder con agilidad a un mercado cada vez más dinámico.
El informe advierte que muchos comercios operan con sistemas desordenados y poco conectados. Solo el 15% aprovecha al máximo sus capacidades omnicanal y más de la mitad reconoce que su infraestructura tecnológica creció sin planificación. En Colombia, la facturación electrónica aceleró la adopción digital, pero también dejó en evidencia la necesidad de simplificar y unificar plataformas para ganar eficiencia.
De cara a 2026, el retail entrará en una nueva etapa: integración total de tiendas físicas, comercio electrónico y logística, apoyada en datos e inteligencia artificial. La tecnología dejará de ser un complemento para convertirse en el corazón de la operación. Las empresas que logren ordenar su ecosistema digital marcarán el ritmo del sector; las demás enfrentarán un enemigo silencioso: la complejidad.









