El escenario más grande del mundo se tiñó de ritmos caribeños. Benito Antonio Martínez Ocasio, conocido globalmente como Bad Bunny, hizo historia al convertirse en el primer solista latino en encabezar el espectáculo de medio tiempo con una actuación casi íntegramente en español. Frente a una audiencia global de más de 100 millones de espectadores, el «Conejo Malo» no solo cantó sus éxitos; llevó los símbolos, la lengua y el orgullo de toda una región al epicentro del entretenimiento estadounidense.
1. Una «Casita» llena de estrellas e identidad
El despliegue visual de la presentación estuvo marcado por la emblemática «casita», un símbolo de pertenencia que sirvió de refugio para una constelación de estrellas. Invitados de lujo como Lady Gaga y Ricky Martin (quien interpretó la simbólica “Lo Que Le Pasó a Hawái”) elevaron la atmósfera de celebración.
Además, la presencia de figuras como Karol G, Pedro Pascal y Jessica Alba reafirmó que este no era solo un concierto de pop, sino una declaración de unidad y diversidad latinoamericana.
2. El contraste entre la crítica política y la emoción real
Pese al éxito artístico, la actuación no estuvo exenta de controversia. El expresidente de los Estados Unidos, Donald Trump, utilizó sus redes sociales (Truth Social) para arremeter contra el show, calificándolo como «uno de los peores» y una «bofetada al país».
Sin embargo, los datos cuentan una historia muy distinta. Según el Análisis de Clima Emocional de Delta Analytics para Latam Intersect
En Estados Unidos: El sentimiento predominante fue la felicidad (49,84%). Menos del 1% de las menciones reflejaron disgusto, contradiciendo la narrativa del mandatario.
En Latinoamérica: La recepción fue una mezcla profunda de sentimientos positivos como la sorpresa y la melancolía, asociados al orgullo de ver la representación hispana en su máximo nivel.
3. El mapa emocional del continente
El análisis detallado por países revela cómo el espectáculo de Bad Bunny resonó de forma única en cada cultura:
Puerto Rico: En su isla natal, la melancolía (27,9%) y la sorpresa (21,8%) lideraron la conversación, especialmente tras el gesto del artista de reconocer a los 35 países que conforman el continente americano.
Argentina y Brasil: Los usuarios mostraron una combinación de orgullo y reflexión sobre la identidad, con la melancolía como un factor clave que indica una conexión profunda con el mensaje de pertenencia.
Colombia y México: En estos países, el sentimiento de sorpresa alcanzó el 21,2%, reflejando el impacto de ver un show de esta magnitud sin filtros idiomáticos.
«Se trata de emociones reales y espontáneas… la belleza de las emociones es que cada uno tendrá su propia interpretación», expresó Roger Darashah, director de Latam Intersect.
4. Un legado de español y orgullo latino
Con esta actuación, Bad Bunny ha demostrado que el español ya no es un «idioma secundario» en la industria del entretenimiento. Al ocupar el lugar central en el Super Bowl, el artista se consolida como el referente cultural más influyente de su generación, rompiendo barreras que antes parecían infranqueables para la música en nuestro idioma









