En 2025, la industria de los videojuegos cambió sin hacer ruido. El foco ya no estuvo en la cantidad de lanzamientos, sino en la capacidad de los juegos para retener jugadores, sumar horas de juego y construir comunidad. De acuerdo con un análisis de Newzoo, el éxito pasó por la permanencia: ganaron los títulos que lograron mantenerse vivos durante todo el año.

Desde la visión de Acer, el gaming actual exige experiencias estables y continuas. Los jugadores buscan plataformas confiables para volver cada día al mismo universo, con buen rendimiento, fluidez visual y equipos preparados para largas sesiones. La experiencia sostenida se volvió tan importante como los gráficos o los FPS.

El mercado mostró un patrón claro: pocos juegos concentraron la mayor parte de los ingresos, especialmente aquellos diseñados como servicios, con temporadas, eventos y actualizaciones constantes. En PC, sin embargo, hubo más espacio para propuestas nuevas y títulos AA, donde casos como Diablo IV demostraron que el crecimiento puede llegar meses después del estreno, impulsado por contenido y comunidad.

En consolas, dominaron las franquicias deportivas y sagas conocidas, mientras que Nintendo Switch siguió su propio camino, dando protagonismo a IP propias e indies bien alineados con su público. El cierre de 2025 dejó una lección contundente para la industria del gaming: vender es importante, pero lograr que el jugador se quede es lo que define el verdadero éxito.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí